Características
Imbatible entre el tráfico
El Agility es un concepto de vehículo pequeño y ligero, con una estética muy original, sencilla y desenfadada, enfocado a un segmento que KYMCO conoce perfectamente y en el que es capaz de "ir a por nota" a la hora de ofrecer un producto de avanzadas características a un precio realmente competitivo. El Agility tiene también un enfoque más "social", al tratarse de un scooter menos refinado y más "herramienta de trabajo", mejor adaptado a las duras condiciones que presenta el tráfico en las ciudades, capaz de adaptarse a una constante utilización por su planteamiento económico, su mecánica sencilla y fiable, el uso de plásticos pigmentados (no pintados), y por sus consumos y niveles de emisiones realmente bajos.
En cuanto a motores, el Agility se beneficia de un desarrollo de economía de escala al compartir los mismos procesos productivos de los scooters KYMCO de 50 y 125. Estos propulsores cubican 49,4 y 125 cc, y rinde una potencia de 3,2 CV (2,4 kW) en el Agility 50 a 7.500 rpm, y 9,3 CV (6,9 kW) a 7.000 rpm en el Agility 125. El par motor máximo es de 3,2 Nm a 7.000 rpm, y 9,1 Nm a 6.500 rpm, respectivamente.
Ambas motorizaciones proporcionan rendimientos brillantes para su uso en ciudad, donde la media de velocidad no supera los 50 km./h, y especialmente idóneas para los usuarios con carnet de coche, que sin necesidad de ningún examen más pueden conducir motocicletas de hasta 125 cc. Las prestaciones se sitúan en los 45 km/h. de velocidad máxima para el 50, y 90 km./h. para el 125, con unos consumos realmente asombrosos, de 43 km./l. para el Agility 50 y de 36 km./l. para el Agility 125, en una utilización de ciclo combinado.
Gracias a que la mayor proporción del bastidor se ha destinado al espacio para el conductor, la habitabilidad del Agility está bastante bien conseguida, con unas cotas entre asiento-manillar-altura del piso para conducir cómodamente. El asiento tiene un mullido ancho y cómodo, que permite situarnos cómodamente y alcanzar el manillar de forma natural. En el caso de Agility 50, a priori más apto para una persona, el asiento podemos modificarlo transformándolo de biplaza a monoplaza. Con sólo pulsar un botón, obtenemos un cómodo respaldo para viajar en solitario, y además duplicamos la superficie de carga de nuestro Agility.
Además del habitual hueco para un casco integral bajo el asiento, disponemos también de portapaquetes, aunque en el caso del Agility, por motivos de reducción de costes, está fabricado en tubo metálico con terminación en pintura negro mate. Sumado de estas dos posibilidades de carga, una de las grandes constantes de todos los scooters KYMCO es la adopción de suelo plano, que en caso de necesidad permite apoyar objetos voluminosos de forma estable, o bolsas colgadas de una práctica percha situada en la parte superior del contraescudo. El suelo plano nos permite también situarnos de manera natural en el scooter, y subir y bajar de él sin tropiezos.